Page Navigation

Noticias e Info


Bazares de fin de semana

De sábado a domingo, algunas zonas de Caracas reviven los tradicionales mercaditos o bazares, ofreciendo no solo la posibilidad de hacer unas compras diferentes, sino de codearse con otras culturas.


Paula Ortiz Vidal, Ultima Noticias, Dominical, 19 Febrero 2012

Mercado Peruano

Coordenadas: Frente al Colegio de Ingenieros, justo a la salida del Metro

La primera ventaja del mercado peruano es que allí todos se entienden, inclusive un aparente alemán que se dedica a comprar té de coca (en el mismo mercado), hacerlo, y venderlo hecho. La segunda ventaja es que la gastronomía peruana es famosa en casi todo el mundo, y aquí está cocinada sin pretensiones ni fusiones gourmet. Tal como se lo servirían en Lima.

También los domingos desde las 9:00 am, la “medicina” alternativa se convierte en una de las ofertas más populares de los peruanos que montan su toldo: súper vigorón forte, jabones antibacteriales, uña de gato (que “sirve para todo”), antiparasitarios, polvo de alcachofa para limpiarte el colón y cicatrizantes ¿Funcionan? “Claaaaro”, responden como si eso no se preguntara.

Pero lo mejor de los puestitos de productos “industrializados” no es eso, sino las chucherías. Tienen hasta las 4.00 pm para disfrutar, una vez a la semana, de un chocolate Sublime y una galleta Doña Pepa, y les prometo que no se decepcionarán. Nestlé, Provenzal y otras marcas, que facilitan la cocina, también son importadas: “cocoa” en polvo, mezclas deshidratadas para preparar arroz con pollo (el peruano es verde pues es a base de cilantro), olluquito, papas a la huancaina, ají de gallina, o mazamorra morada (una especie de gelatina hecha a base de maíz). Si no ha probado nada de esto, ellos traen la receta al reverso.
Muchos tolditos rojos acogen el gran comedor. Si ve un picante, seguro será de rocoto (que también lo puede conseguir fresco y en su estado natural en el mercado junto a los muchos tipos de granos peruanos). Sepa que no es apto para comensales con lenguas sensibles.

El menú no es extenso, pero sí variado. Si le gusta el puré papa: causa limeña. Si prefiere el pescado: ceviche. Si es carnívoro: lomito saltado. Si las aves son lo suyo: ají de gallina o arroz con pollo (recuerde que ya le dije que es diferente al venezolano). Pero estas no son todas las opciones: carapulcra, olluquito, hervido de gallina, papa rellena y caucau, engrosan la lista.

Para el postre, puede probar el helado de lúcuma, una fruta peruana, los alfajores o el pionono (una suerte de brazo gitano). Si quiere llevarse una snack para la tarde dominguera, la cancha (“choclo” -maíz- tostado) ya lista es un buen sustituto de las cotufas.

Sepa que el mercado peruano, desde hace 20 años, es para comer. Aquí consigue muñequitas de trapo con los ojos rasgados como las serranitas, discos piratas (entre los que suena Caballo viejo en tecno-cumbia) y antioxidantes, pero es la comida, hecha y calentada allí mismo al carbón, y la amabilidad de los peruanos, lo que vale la pena descubrir.

Imperdible: Acompañar el almuerzo con chicha morada (una bebida dulce y refrescante hecha a base de choclo morado) o con refresco Inka Cola.

Inclusive: Muchos de estos vendedores dominicales, atienden tiendas importadoras, así que puede adquirir estos productos cualquier otro día.

Increíble: El mercado no es muy grande y puede que no consiga puesto para sentarse. Si no quiere comprar para llevar, espérese un poco. No se arrepentirá.